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[:en]Guided by devotion[:es]Guiados por la devoción[:]

[:en]People who are collaborating with the construction of the New Sanctuary speak about their devotion and joy[:es]Los colaboradores que trabajan en la construcción del Nuevo Santuario hablan sobre la devoción y la alegría en hacer parte de la obra[:]

[:en]If one looks at the construction of the New Sanctuary have no idea what happens behind the scenes of the work. There are many people involved in this process, among them, the workers that execute everything that has been planned and designed by the architects, engineers and other professionals. They perform functions which are necessary to successfully build the New Father’s House.

Marilson Graça who is a woodworking assistant is one of the collaborators. He says he feels blessed to be part of this work of love. “I feel extremely happy and I hope to continue until the end. It is what all those who work here expect”, he says.

The assistant came from Minas Gerais to Trindade searching for job opportunities. As he was already a devotee, he was deeply touched when he discovered he would be helping on the construction of the New Sanctuary. “I came from very far to help in the construction of the new Basilica. I am doing my work with a lot of joy and satisfaction with the force from the Divine Eternal Father”, he says.

Marilson has had to leave his family in Minas Gerais. According to him, there are some days he deeply misses his family but faith helps him to overcome the family absence. “I left behind my mother, my wife, my son but I might return home in six months. It is not easy to be away from them, but it is for our own good. I am sure that the church will be very beautiful. I have already told my wife I want to bring her here to see the Sanctuary I helped build,” he emotionally says.

The worker adds that he has received many blessings from the Divine Eternal Father. “I left my town with the purpose of working in order to get a house. After arriving here, I became closer to God and He is giving me many graces. I am being able to build a house for my family with the money I earn here,” he reports.

Emotion

Luciano Aguiar who is a hod carrier and came from the small town of Casinhas in the state of Pernambuco, also feels flattered to be part of this work of love. Even distant from home and family, he affirms that it is worth it. “As a devotee, it is very rewarding to work for a work of the Divine Eternal Father. I have never imagined that I would participate in this great project. For me, it is a personal achievement, something exciting,” he says.

The collaborator even ventured to say:  “I am sure those who will come after the church is ready will not regret it. I hope to return here with my family when the work is complete. It will be a moment of great emotion,” concludes Luciano.[:es]Quién ve la construcción del Nuevo Santuario no se imagina como son los bastidores de la obra. Son muchas las personas involucradas en este proceso. Entre ellas, los trabajadores que ejecutan todo lo que ha sido pensado y proyectado por el equipo de arquitectos, ingenieros y otros profesionales. Ellos desempeñan funciones muy necesarias para que la Nueva Casa del Padre sea construida y finalizada con éxito.

Entre los colaboradores, se encuentra el auxiliar de carpintería Marilson Graça. Él cuenta que se siente bendecido por hacer parte de esta obra de amor. “Me siento muy feliz y espero llegar hasta el final. Es la esperanza de todos los que trabajan aquí”, relata.

El auxiliar vino desde Minas Gerais para Trinidade, por cuenta de la oportunidad de trabajo. Cuando se enteró de que ayudaría a edificar el Nuevo Santuario, se emocionó pues ya era un gran devoto. “Yo he venido de lejos para ayudar en la construcción de la nueva Basílica, y con la fuerza del Divino Padre Eterno, estoy realizando mi trabajo con mucha alegría y satisfacción”, dice.

Marilson tuvo que dejar a su familia en Minas Gerais. Según él, hay días que los extraña mucho, pero su fe se vuelve combustible para superar su ausencia. “Dejé atrás a mi madre, mi esposa y mi hijo, tengo que volver a la casa de aquí a seis meses. No es fácil estar lejos de ellos, pero es para nuestro bien. Estoy seguro de que la iglesia va a ser muy hermosa. Ya le dije a mi esposa que quiero traerla aquí, para que conozca el Santuario que ayudé a levantar”, cuenta él, emocionado.

El colaborador añade que ya ha sido agraciado con muchas bendiciones del Divino Padre Eterno. “Salí de mi ciudad con el propósito de trabajar para conseguir una casa. Al llegar aquí, me acerque a Dios, y Él me está dejando muchas bendiciones en mi vida. Con el dinero que gano aquí, estoy logrando construir la casa para mi familia”, señala.

Emoción

Quien también se siente halagado por hacer parte de esta obra de amor es el ayudante de obras de Luciano Aguiar, que vino de la ciudad de Casinhas, en Pernambuco. A pesar de la distancia y la nostalgia de la familia, él resalta que vale la pena. “Como devoto, es muy gratificante trabajar para una obra del Divino Padre Eterno. Nunca me imaginé que pudiera participar en este proyecto grandioso. Para mí, es un logro personal, algo emocionante”, revela.

El colaborador hace una apuesta: “Estoy seguro de que quien venga después de que la iglesia esté lista, no se arrepentirá. Cuando la obra se haya completado, espero volver aquí con mi familia. Será un momento emocionante”, finaliza Luciano.[:]


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